¿Mi hijo tiene autismo?

Si has detectado que tu hijo/a tiene dificultades para comunicarse, a la hora de relacionarse con los demás o presenta unas conductas un poco diferentes al resto de niños de su edad, puede que te hayas planteado si tu hijo tiene autismo. A pesar de que el diagnóstico de autismo es complejo, este vídeo y la información que encontrarás a continuación pueden darte algunas pistas.

SEÑALES DE ALERTA

Si continúas preocupado/da por la evolución de tu hijo/a, te recomendamos que leas estas señales de alerta. Estos indicadores nos recomiendan que nos pongamos en contacto con un especialista:

Alrededor de los 12 meses
  • No balbucea (practica diferentes sonidos)
  • No gesticula, como por ejemplo, saludar con la mano, señalar para pedir alguna cosa o mostrar objetos
  • No reconoce su nombre ni responde cuando se le llama
  • No se interesa ni se implica en juegos interactivos sencillos, como las cosquillas o similares
Entre los 12 y los 18 meses
  • No dice palabras sencillas
  • No responde a su nombre
  • Presenta un uso limitado o reducido del contacto ocular
  • Falta de balbuceo social/comunicativo, es decir, como si imitara una conversación con el adulto
  • No imita de manera espontánea
  • No señala para pedir (protoimperativo)
  • No mira hacia donde señalan los otros
  • No enseña o muestra objetos
  • Tiene una conducta extraña cuando oye ruidos
  • Falta de interés en juegos de interacción sencillos con los adultos como el “cu-cut” o las “cosquillas”
Hacia los 24 meses
  • No dice frases de dos o más palabras que sean espontáneas, y no solo las repeticiones de lo que ha oído
  • Tiene dificultades para mantener el contacto ocular cuando se le habla y no sigue los objetos con la mirada
  • No se implica en juegos compartidos y parece que no disfruta de la relación compartida con otras personas

Hacia los 36 meses
  • Utiliza pocas palabras, no construye frases cortas, tiene dificultades para comprender instrucciones sencillas
  • Muestra poco interés en otros niños, tiene dificultades para separarse de la madre o de la persona cuidadora
  • Tiene dificultades para manipular objetos pequeños
  • Tiene poco juego simbólico, es decir, a la hora de jugar con muñecos, jugar a comprar o hacer ver que construye...
  • Se cae muy frecuentemente, tiene dificultades para subir y bajar escaleras
Posibles signos de autismo a cualquier edad
  • Evita el contacto ocular y prefiere estar solo
  • Tiene dificultades para comprender las emociones de los demás
  • No ha desarrollado el habla o tiene muchas dificultades para comunicarse
  • Repite palabras o frases constantemente (ecolalias)
  • Le molestan los cambios pequeños en sus rutinas o a su alrededor
  • Muestra intereses muy restringidos
  • Hace movimientos repetitivos con aleteo con las manos, se balancea o da vueltas sobre sí mismo
  • Tiene reacciones inusuales o muy intensas ante los sonidos, olores, gustos, texturas, luces y / o colores

Fuente de información: AutismSpeaks

Información Importante

Si en cualquier momento tu hijo pierde habilidades o deja de hacer cosas que antes podía hacer, busca a un especialista para que le hagan un estudio del desarrollo.

Si tu hijo/a tiene entre 18 y 30 meses existe una herramienta validada por el estado Español que puede orientarnos a identificar las dificultades del niño/a. Este cuestionario se llama M-CHAT-R (Lista modificada para tu hijo debe ser evaluado por un profesional especializado. Es muy importante saber que con esta prueba NO TENEMOS UN DIAGNÓSTICO DE AUTISMO. Si después de ver el vídeo y leer las señales de alarma crees que tu hijo podría tener estas dificultades, puedes completar este test, imprimirlo y llevarlo a su pediatra o especialista para que lo examine. Acceder al cuestionario

Para un diagnóstico definitivo, se debe recurrir a un profesional especializado y con experiencia en trastornos del desarrollo para realizar una evaluación más completa y esmerada.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de autismo puede hacerse a partir de los 30 meses de edad, aunque hasta los 5 años este diagnóstico tendrá que revisarse anualmente para ver la evolución del niño. El estudio diagnóstico es un proceso complejo que han de realizar varios profesionales, como mínimo un psicólogo y un neuropediatra o psiquiatra infantil. No existen análisis de sangre o indicadores biológicos para este diagnóstico. Para que los resultados sean más objetivos y fiables los especialistas utilizan dos herramientas muy concretas:

  • ADOS-2: Observación semi-estructurada dirigida a valorar el desarrollo de las habilidades sociales y comunicativas. A través de la interacción y participación en diferentes actividades como el juego, los cuentos, la conversación y con materiales adaptados según la edad y el nivel de lenguaje, el especialista evalúa estas áreas.
  • ADI-R: Entrevista en profundidad donde se pregunta a los progenitores sobre las habilidades comunicativas, sociales y de conducta del niño a lo largo de su desarrollo.

Para conseguir un diagnóstico minucioso y esmerado, es altamente recomendable pasar las dos pruebas. Los especialistas han de estar formados y tener experiencia en la implementación de estas dos pruebas para poderlas utilizar.

El análisis de estas dos pruebas nos dará una puntuación que nos indicará si el niño está dentro de los Trastornos del Espectro Autista y qué nivel de afectación presenta en aquel momento en concreto.

De los 12 a los 30 meses se puede aplicar el ADOS-T que nos dirá el grado de riesgo a presentar un Trastorno del Espectro Autista.

Para acabar de conocer perfectamente el perfil de cada niño, será necesario complementar el estudio diagnóstico con más pruebas de lenguaje, de inteligencia y de autonomía.